Respirar aire limpio es fundamental para la salud humana y para la protección del medio ambiente. Aunque en las últimas décadas se han logrado avances importantes en la mejora de la calidad del aire, la contaminación atmosférica sigue siendo la principal causa medioambiental de muerte prematura en la Unión Europea.
La exposición a contaminantes atmosféricos está relacionada con enfermedades respiratorias y cardiovasculares, pérdida de años de vida saludable e incluso muertes evitables. Además, esta contaminación afecta gravemente al entorno natural: provoca acidificación, eutrofización y daños por ozono en bosques, cultivos y hábitats naturales. La eutrofización causada por la deposición de nitrógeno afecta gravemente la biodiversidad y contribuye a la contaminación del agua por exceso de nutrientes.
Pulsa en la imagen para conocer el índice de Calidad del Aire
Pulsa en la imagen para conocer la previsión del índice de Calidad del Aire
La calidad del aire está directamente relacionada con el cambio climático. Muchas de las fuentes que contaminan el aire, como el tráfico o la industria, también emiten gases de efecto invernadero que contribuyen al calentamiento global. Por eso, las medidas que reducen la contaminación atmosférica no solo mejoran la salud de las personas, sino que también ayudan a frenar el cambio climático. Además, estas acciones crean espacios más saludables, fomentan estilos de vida activos y generan beneficios sociales, ambientales y económicos.
El cambio climático está modificando los ciclos naturales de polinización, alterando las estaciones y aumentando la concentración de alérgenos en el aire, como los pólenes y las esporas. Esto tiene un impacto directo en las enfermedades alérgicas, que se agravan con condiciones más cálidas y niveles más altos de contaminación.
Las alergias respiratorias y el asma son cada vez más frecuentes y severas, y el sistema de salud debe asumir un coste económico significativo por estas consecuencias.
Reducir la contaminación y frenar el cambio climático es también una inversión en salud pública.
La pérdida de calidad del aire derivada de la contaminación atmosférica es el principal factor de riesgo medioambiental que, junto a los factores de riesgo conductuales como el consumo de tabaco, la inactividad física, el consumo de alcohol y la alimentación poco saludable son causa de enfermedades no trasmisibles. La evidencia científica pone de relieve graves impactos sobre la salud humana, el medio ambiente y la economía que afectan de forma desigual a la población. Aunque la calidad del aire ha mejorado gracias a las políticas públicas aplicadas, el avance es insuficiente.
Los contaminantes atmosféricos de más interés para la salud pública son:
- Partículas en suspensión
- Ozono troposférico o superficial
- Óxidos de nitrógeno
- Dióxido de azufre
- Otros contaminantes
Más información:
Principales contaminantes presentes en la atmósfera (GVA)
Contaminantes atmosféricos (miteco.gob.es)
Respirar aire limpio es vital para nuestra salud, pero la contaminación atmosférica lo pone en riesgo. La mala calidad del aire es el principal peligro ambiental para la salud humana y está detrás de muchas enfermedades y muertes que podrían evitarse. Sus efectos se pueden imaginar como una pirámide: en la base están los síntomas más comunes, como tos, irritación o alergias, que afectan a muchas personas. En la cima, los problemas más graves, como enfermedades respiratorias crónicas, cardiovasculares o incluso cáncer, afectan a menos gente, pero tienen consecuencias mucho más serias.
Algunas enfermedades son atribuibles a un solo contaminante y otras están asociadas a múltiples contaminantes. Además, algunos contaminantes pueden causar efectos en la salud después de una exposición prolongada (meses o años), mientras que otros pueden afectar la salud individual en unos pocos días. Los contaminantes también pueden interactuar entre sí o con otros factores como la temperatura y exacerbar sus efectos sobre la salud.
En 2013, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), organismo especializado en cáncer de la OMS, clasificó la contaminación del aire como cancerígena para el ser humano. La evidencia científica reciente ha demostrado que la contaminación del aire puede dañar casi todos los órganos del cuerpo. Esta imagen proporciona una breve descripción de los principales efectos sobre la salud. Los marcados con (*) son aquellos efectos para los cuales la evidencia científica es más sólida.
Fuente: Air pollution and health: an introduction for health workers. World Health Organization 2023
Para saber más consulta el documento del Instituto de Salud Carlos III: Impacto a corto plazo en España de la contaminación atmosférica sobre los ingresos hospitalarios urgentes por diferentes causas específicas y su estimación económica, que incluye información general sobre cómo la contaminación atmosférica afecta a la salud, y resultados de investigaciones recientes en el estado español.
La contaminación del aire no afecta a todas las personas por igual. Algunos grupos son más sensibles o susceptibles o bien están más expuestos, lo que aumenta el riesgo de sufrir problemas de salud.
Los grupos más sensibilidad o susceptibilidad son:
- Personas mayores
- Mujeres embarazadas
- Infancia
- Personas con enfermedades crónicas como diabetes o enfermedades cardiovasculares
Factores que aumentan la vulnerabilidad debido a la exposición:
- Lugar de residencia próximo a zonas de tráfico denso o de zonas industriales
- Movilidad diaria por zonas con alta contaminación
- El trabajo al aire libre o en ambientes contaminados
- Nivel socioeconómico: Las personas con menos recursos suelen tener menos acceso a atención médica, alimentación saludable o espacios verdes
El riesgo para estos grupos difiere en función de la exposición, a corto o largo plazo, los más susceptibles a corto plazo son los que sufren enfermedades crónicas o comorbilidades. Sin embargo, incluso las personas aparentemente sanas son susceptibles a la exposición a largo plazo. Esta exposición puede desde iniciar una enfermedad a acelerar su progresión.
El Índice de Calidad del Aire (ICA) es una herramienta que informa, de forma fácil y en tiempo real, sobre el estado del aire que respiramos y ofrece recomendaciones para cuidar nuestra salud.
Consulta Protege tu salud, conoce el aire que respiras
Pulsa la imagen para conocer la previsión modelizada del Índice de Calidad del Aire
La exposición continua a niveles medios de contaminación del aire tiene un mayor impacto en la salud que los picos puntuales, por lo que reducir los promedios anuales de contaminantes es clave para proteger a la población.
La Directiva (UE) 2024/2881 del Parlamento Europeo y del Consejo de 23 de octubre de 2024, tiene como objetivo reducir la contaminación atmosférica a niveles que no sean perjudiciales para la salud, los ecosistemas naturales o la biodiversidad para el año 2050, siguiendo las directrices de la OMS de 2021. Para lograrlo, establece normas de calidad del aire para el año 2030 con el objetivo de reducir en más de un 55 % las repercusiones en la salud.
Entre paréntesis se indica el número de superaciones anuales permitidas de cada valor límite.
Los límites de la Directiva 2024/2881 se aplicarán en 2030.
Se puede consultar la normativa vigente de calidad del aire en la web medioambient GVA, los valores límite de la Directiva 2024/2881 aquí y los valores guía de la OMS aquí.
Para conocer las nuevas directrices y las oportunidades que ofrece la nueva Directiva europea para conseguir ciudades más sostenibles y saludables se puede consultar el curso online recomendado por el ministerio de sanidad:
Este curso destaca la importancia de la calidad del aire para la salud y la calidad de vida de las personas, según la evidencia científica más reciente Está dirigido a técnicos municipales y tiene un enfoque práctico para facilitar la implementación de medidas efectivas a nivel local. Ofrece un amplio catálogo de estrategias relacionadas con la movilidad y la planificación urbana que han demostrado ser efectivas para mejorar la calidad del aire en diversas ciudades españolas y europeas.
Se puede consultar también la Guía para la elaboración de planes de mejora de la calidad del aire (2025).
La evaluación de la calidad del aire en la Comunidad Valenciana se realiza a partir de los datos obtenidos en la Red Valenciana de Vigilancia y Control de la Contaminación Atmosférica que gestiona la Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio, los Informes de Evaluación de la Calidad del Aire en España del Ministerio de Transición Ecológica y Reto demográfico y los informes de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA).
Evaluación de la calidad del aire en la Comunitat Valenciana, 2022
Evaluación de la calidad del aire en la Comunitat Valenciana. Impactos en la Salud. Años 2021-2023
Los episodios de alta contaminación pueden ser causados por emisiones de contaminantes derivadas de eventos locales, regionales o emisiones transfronterizas (antropogénicas o naturales) cuya formación, transporte o acumulación se ve agravada significativamente por condiciones meteorológicas concretas como las intrusiones de polvo sahariano (calima), alta insolación o intensas condiciones anticiclónicas así como por incendios forestales.
En España, destacan las intrusiones de polvo sahariano, los episodios de ozono o, en contextos urbanos, altos niveles de óxidos de nitrógeno ante el aumento y la falta de dispersión de las emisiones locales. La climatología afecta a los procesos de dispersión y transporte de los contaminantes en la atmósfera por lo que es un factor condicionante para la calidad del aire.
Esta animación muestra el trasporte de los aerosoles (humo de los incendios forestales en rosa-magenta) y polvo (en amarillo-naranja) entre el 1 y el 31 de agosto de 2025. El mes comenzó con un gran transporte de polvo sahariano a través del Atlántico, que llegó al Caribe y Centroamérica, y una enorme columna de humo proveniente de los incendios forestales canadienses se extendió por Europa. A mediados de mes, las intensas concentraciones de humo de los incendios forestales extremos de Portugal y España son claramente visibles. Crédito: CAMS.
Estos episodios requieren de estrategias a largo plazo que reduzcan los niveles de fondo de contaminación y medidas de acción inmediata que limiten las actividades contaminantes durante los mismos, entre otras.
El ozono troposférico es un contaminante que se forma en la capa baja de la atmósfera. Su presencia está estrechamente relacionada con el calor extremo, el cambio climático y la salud humana. La exposición a altas temperaturas y a la contaminación del aire por ozono troposférico representa un riesgo importante para la salud. Cuando ambos factores se combinan, el impacto es mayor que si actuaran por separado.
En la Comunidad Valenciana, se han detectado niveles de ozono que superan los valores recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo que supone una amenaza especialmente para las personas más vulnerables: la infancia, personas mayores y con enfermedades cardiorrespiratorias, así como las que trabajan al aire libre.
Consulta el documento Ozono troposférico para proteger tu salud durante los días de calor y alta contaminación.
Los incendios forestales deterioran gravemente la calidad del aire, no solo en las zonas cercanas al fuego, sino también en regiones lejanas, incluso en otros países. Esto se debe a que el humo puede ser transportado a grandes distancias por la atmósfera.
Durante estos incendios se liberan contaminantes primarios como materia particulada (PM2.5), monóxido de carbono e hidrocarburos aromáticos policíclicos, además de gases como compuestos orgánicos volátiles y óxidos de nitrógeno, que contribuyen a la formación de ozono troposférico y contaminación secundaria.
La fracción fina de materia particulada (PM2.5) es especialmente peligrosa para la salud humana. Su composición química, que incluye compuestos orgánicos tóxicos y metales pesados, y su capacidad para penetrar en el sistema respiratorio y circulatorio la hacen más dañina que otras formas de contaminación. Estudios científicos han demostrado que la exposición a PM2.5 procedente de incendios forestales aumenta la mortalidad por todas las causas, y hay evidencia de que es más tóxica que la generada por fuentes como el tráfico o la industria.
El cambio climático está intensificando la frecuencia, intensidad y gravedad de los incendios forestales, lo que agrava sus efectos sobre el medio ambiente y la salud pública.
A los pocos días de una inundación, el movimiento de los lodos secos acumulados, junto con el viento y las tareas de limpieza, puede provocar un aumento del polvo y de las partículas en suspensión en el aire. Esta situación representa un riesgo potencial para la salud de la población, especialmente para las personas más vulnerables. Por ello, es fundamental vigilar la calidad del aire en las zonas afectadas y, si procede, establecer y difundir medidas preventivas basadas en el Índice de Calidad del Aire y adaptadas al nivel de riesgo para la salud de la población general y vulnerable.
El polvo desértico Sahariano es un componente natural que eventualmente contribuye a aumentar las concentraciones de partículas respirables de tipo PM10 y PM2,5, durante los denominados episodios de calima. La presencia de este polvo en suspensión empeora la calidad del aire, afectando a la salud de la población. La inhalación de este polvo sahariano del aire ambiente inflama las vías respiratorias e incrementa el riesgo de muerte cardiovascular.
La frecuencia de estos episodios ha aumentado entre un 14 y un 63% según las zonas consideradas respecto a la media de años anteriores (considerando el período 2001- 2021) en la totalidad de la Península y los archipiélagos balear y canario. En la Comunitat Valenciana se estima que el 27% de los días de 2022 tuvieron influencia de polvo africano. Los aportes de polvo africano calculados para las diferentes estaciones de fondo muestran que la contribución media anual de polvo africano a los niveles de PM10 fue entre 3,9 y 4,0 μg/m3 en la zona de levante.
Las intrusiones de polvo del Sáhara contribuyen a empeorar la calidad del aire y ha demostrado tener efectos negativos en la salud que empeoran cuanto menor es la distancia al norte de África y con una mala calidad del aire ya existente.
Los anticiclones invernales con vientos flojos e inversiones térmicas dan lugar a una mala ventilación de la capa baja de la atmósfera e impiden que los contaminantes se dispersen dando lugar a una mala calidad del aire (principalmente por óxidos de nitrógeno y partículas) sobre todo en núcleos urbanos.
Fuente: Secretaría de Ambiente. Bogotá
Las actividades humanas que más perjudican la calidad del aire incluyen, entre otras, la quema de combustibles fósiles en vehículos y fábricas, las quemas agrícolas y forestales, la actividad industrial, el transporte, la construcción y la gestión de residuos. Estas prácticas no solo deterioran el medio ambiente, sino que también suponen un riesgo para la salud humana, especialmente en zonas urbanas densamente pobladas.
Según la ONU muchos agricultores consideran que la quema agrícola es la forma más eficaz y rentable de limpiar la tierra, fertilizarla y prepararla para una nueva plantación. Sin embargo, estas quemas e incendios forestales que pueden propagarse a partir de éstas son la mayor fuente de carbono negro del mundo y una gran amenaza para la salud humana y ambiental. El carbono negro es un componente de las PM2.5 que penetra profundamente en los pulmones y el torrente sanguíneo. Además, este componente actúa como gas de efecto invernadero calentando la atmósfera y aumentando la temperatura.
INFORMACIÓN RELATIVA A QUEMAS VEGETALES EN LA COMUNIDAD VALENCIANA
La calidad del aire y el cambio climático están estrechamente relacionados, ya que comparten las mismas fuentes. Además, el cambio climático puede intensificar la contaminación atmosférica al favorecer condiciones que dificultan la dispersión de contaminantes. Un enfoque integrado que combine acciones para reducir emisiones de gases de efecto invernadero y contaminantes locales no solo ayuda al medio ambiente, sino que también genera importantes beneficios para la salud pública.
No todas las medidas que contribuyen a mitigar el cambio climático mejoran la calidad del aire y benefician la salud:
La quema de biomasa se considera neutra en carbono, pero su combustión libera contaminantes atmosféricos como partículas finas, monóxido de carbono y óxidos de nitrógeno, que afectan negativamente la calidad del aire y la salud. Por ello, es fundamental evaluar su uso desde un enfoque que integre la mitigación climática, la salud pública y la sostenibilidad ambiental.
Evaluar los riesgos climáticos y sus interrelaciones permite diseñar soluciones que integren la adaptación al cambio climático con acciones de mitigación, reduciendo emisiones de gases de efecto invernadero. Este enfoque combinado es clave para proteger tanto a las personas como a los ecosistemas, y avanzar hacia un futuro más resiliente y sostenible.
Incorporar enfoques como “Salud en Todas las Políticas” y “One Health” permite abordar de forma conjunta los impactos del cambio climático y la calidad del aire. Para lograrlo, es clave concienciar a todos los niveles, utilizando la salud como motor del cambio e involucrando a todos los sectores de la sociedad.
Mejorar la calidad del aire y proteger los ecosistemas son acciones clave para cuidar nuestra salud. Este artículo de New Medical Economics destaca cómo los enfoques integradores, como One Health, permiten abordar conjuntamente la contaminación atmosférica, el cambio climático y la salud pública, generando cobeneficios para las personas y el planeta. Léelo aquí:
Calidad del aire. Conselleria de Medio Ambiente, Agua, Infraestructuras y Territorio Rural.
Atmósfera y calidad del aire. Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
Contaminación atmosférica. Agencia Europea de Medio Ambiente.
Contaminación del aire ambiente (exterior). OMS
Air pollution. EEA European Environment Agency
Air pollution and health: an introduction for health workers. Curso de formación de OpenWHO.
Breathlife OMS
OMS: Respira la Vida – Vídeo: Cómo la contaminación del aire afecta a tu cuerpo
Datos de calidad del aire:
-
European city air quality viewer. EEA: European Environment Agency
-
European air quality forecast plots. CAMS air quality forecasts. Copernicus Atmosphere Monitoring Service
- Air Quality API Pollutants and pollen forecast in 11 km resolution. CAMS European air quality forecast
- Aplicaciones:
- GVAire (Generalitat Valenciana)
- European Air Quality Index (European Environment Agency)
- ICA - Índice de Calidad del Aire (Ministerio para Transf. Digital y Función Pública)
Pulsa en la imagen para conocer los niveles de polen.
La exposición a los alérgenos del polen transportado por el aire o su inhalación puede desencadenar respuestas alérgicas en la nariz (rinitis alérgica), los ojos (conjuntivitis) y los bronquios (asma bronquial). La prevalencia de las alergias ha ido en aumento en las últimas décadas. Se estima que en algunos países hasta el 40% de la población sufre algún tipo de alergia, siendo la alergia al polen una de las más comunes.
Los factores ambientales, como el cambio climático y la contaminación, han prolongado la temporada de polen e incrementado la cantidad y agresividad del polen en el ambiente, aumentando así la exposición. Además, la contaminación atmosférica exacerba sus efectos negativos.
Con el objetivo de proteger la salud pública se puede consultar:
- Recomendaciones para reducir la exposición al polen, documento con recursos para conocer los niveles de polen en la comunidad valenciana y consejos para reducir la exposición a niveles elevados de polen.
- SALUD Y PLANIFICACIÓN URBANA: ZONAS VERDES, documento informativo basado en evidencias científicas, en el que se exponen recomendaciones relativas al arbolado urbano con el fin de minimizar las alergias al polen en la población.
Red Aerobiológica de Valencia ( AVAIC)
Sociedad española de Alergología e Inmunología clínica SEAIC
European air quality hourly forecast of pollens. CAMS air quality forecasts. Copernicus Atmosphere Monitoring Service